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viernes, 30 de diciembre de 2011

Borges y el peronismo

“La gente decía que Dios era peronista. Qué gusto el de Dios: no me extraña”
“La fealdad de estos lugares (refiriéndose a Avellaneda y Puente Alsina) parece predestinarlos para Perón y el peronismo”
"Los peronistas no son ni buenos, ni malos; son incorregibles"
"Los peronistas son gente que se hace pasar por peronista para sacar ventaja"
"Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de caudillos, vivas y mueras prefijados, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir estas tristes monotonías es uno de los muchos deberes del escritor"
"Un joven se ofrece a ayudarlo a cruzar la Nueve de Julio, en mitad de la avenida, el joven le dice a Borges "disculpe maestro, pero le tengo que decir... soy peronista, Borges respondió diciendo: "¡No se preocupe!, yo también soy ciego"

miércoles, 14 de diciembre de 2011

El idioma analítico de John Wilkins (J.L.Borges)

El doctor Franz Kuhn menciona cierta enciclopedia china que se titula "Emporio celestial de conocimientos benévolos". En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en (a) pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificación, (i) que se agitan como locos, (j) innumerables, (k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, (l) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón, (n) que de lejos parecen moscas.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Diálogo sobre un diálogo (Jorge Luis Borges)

A- Distraídos en razonar la inmortalidad, habíamos dejado que anocheciera sin encender la lámpara. No nos veíamos las caras. Con una indiferencia y una dulzura más convincentes que el fervor, la voz de Macedonio Fernández repetía que el alma es inmortal. Me aseguraba que la muerte del cuerpo es del todo insignificante y que morirse tiene que ser el hecho más nulo que puede sucederle a un hombre. Yo jugaba con la navaja de Macedonio; la abría y la cerraba. Un acordeón vecino despachaba infinitamente la Cumparsita, esa pamplina consternada que les gusta a muchas personas, porque les mintieron que es vieja... Yo le propuse a Macedonio que nos suicidáramos, para discutir sin estorbo.

Z (burlón)- Pero sospecho que al final no se resolvieron

A (ya en plena mística)- Francamente no recuerdo si esa noche nos suicidamos.